La posibilidad de ver tigres en libertad, dentro de la reserva de tigres del PN Ranthapore me llenaba de ilusión y teniéndolo a 2 horas en tren desde Jaipur, era una lastima pasarlo por alto. Por lo menos intentarlo puesto que ver los tigres o cualquier animal salvaje de este tamaño siempre es complicado.
Para ello, cogí un tren nocturno que desde Jaipur me dejaria en el pueblo Sawai Modhpur.. mi hotel estaba al otro lado de las vías así que fue fácil tanto la entrada como la salida. Desde el primer momento el chaval del hostel me ayudó en todo lo que necesitaba, con buena hospitalidad pero lógicamente con precios interesantes para su negocio y menos para mi bolsillo.
Tenía dos días casi completos allí porque el día siguiente de mi llegada, que es cuando hubiera querido hacer el tour, estaba todo lleno. Era fin de semana y los precios para los indios son mucho más populares que para los rostros pálidos como el mío, así que me tocó esperar un día.
Y había que hacer algo, no me iba a.quedar en el agujero del hotel, no era gran cosa, todo el día así que tuve que pillar por medio del hotel un transporte que me llevará al parque nacional a ver una fortaleza espectacular que está antes de entrar propiamente al circuito que al día siguiente haría con un camión.
Incluso,y si tienes suerte, el primer tramo hasta llegar al inicio de la fortaleza, lo compartes con los Jeep y camiones descapotables que te llevan por el interior del parque, así que hasta puedes ver algún tigre. No fue el caso.
La fortaleza es muy bonita y denota la riqueza que hubo en aquel momento en toda aquella zona, que aunque ahora estaba en medio de la selva, antaño era una zona muy popular, llena de pueblos y gente porque era camino de rutas comerciales y de la tan famosa seda. Así que el dinero corría a espuertas en los reinos de aquellos imperios mogoles.
La fortaleza tiene un dueño, y no es otro que el langur de cara negra. Parecido a su primo el macaco pero con la tez, manos y pezuñas tintadas de negro. Ellos controlan la fortaleza y son la diversión de los viajeros que llegan a estr enclavamiento. Son más dóciles que los macacos pero sin así siguen siendo expertos en el huerto de bolsas y demás comida que vean salir de tu bolsa.
Por la tarde recorrí el pueblo, el mercado y la estación de tren en la que había venido la noche anterior pero que no. Pide ver nada y que está decorada con el buque insignia del pueblo, los tigres.
Estaba excitado porque al día siguiente Ivana tener la posibilidad de ver tigres. Animal que se me había resistido de ver en el PN Chitwan de Nepal y en Taman Negara en Malasia.
La forma barata de recorrer el parque es con un camión descapotable con unas 20’plazas y qei sale a 2480 rupias indias, o lo que es lo mismo, unos 23€. No está mal, en un mundo occidental, pero una fortuna en el inframundo indio.
El tour lo compartí con 19 personas indias más. Los ricos, aquellos que se pueden permitir ir a un tour aunque no les cueste esos 23€ sino mucho menos. Y luego llevas el conductor que se sabe las carreteras del PN al dedillo y un guía que le va diciendo cuando arrancar y parar.
Más o menos estuvimos desde las 4pm hasta las 7pm. La verdad es que hicieron todo lo posible por qué viéramos un tigre o varios si se diera la situación y finalmente si que vimos uno y también un leopardo. Vamos! Además de estos animales espectaculares e intimidantes hay un montón de ciervos, cocodrilos, tortugas, aves y otros mamíferos más como osos que no llegamos a ver. Pero el rey del parque es el tigre, con una población que felizmente va en aumento. Que alegría!