Como ya me conocía la ciudad, fui a echar gasolina para dejar el tanque como me lo dieron. A la vuelta ya estaba el chaval de la empresa de motos esperándome. Revisó que godo estaba fino y listo. Moto entregada, una cosa menos. La mochila, eso es fácil, estaba en la misma posición que la dejé en la habitación donde el hostel te guarda la mochila. Organicé un poco las cosas que había ñlevado al Loop de 5 días y mochila lista. Vamos, otra cosa menos. Son las 5.50, tengo 10 minutos para coger tuk tuk y llegar a estación. Salí a la calle y no pasaba ninguno, así que fui a la avenida principal donde, a unos 20 minutos andando y a 5 en tuk tuk, llegas a la estación de buses. En la avenida no pasaba ninguno en dirección a la estación, sí en el otro sentido. Vaya, iré andando mientras para ir gana do tiempo. A la que volví la cabeza vi un pequeño camión que también hace las veces de transporte y le eché el alto. Me subí y se puso en marcha a la estación. Veía que no avanzábamos mucho y asomé la gaita entre las barras para ver qué pasaba. El tráfico era escandoloso. Así no llego, le dije al conductor, el se encojió de hombros como diciendo, «me importa poco o nada». No llevaba ni 5 minutos subido al camioncillo cuando decidí bajarme y echar a correr a la estación.
Lo bueno es que iba más rápido que los coches, lo malo es que con la mochila era duro ir corriendo. Aún así, mire el reloj y me quedaban 10 minutos para llegar andando según la aplicación de GPS. Así que seguí corriendo para llegar a las 6pm. Por fin y tras una buena sudada, llegué a la estación y rápidamente pregunté por el mostrador para los tickets a chiang Rai. La cara see quedó a cuadros cuando me dijeron que a Chiang Rai salían del otro terminal. Cómo?? Menos mal que está a 5 minutos corriendo. No perdí el tiempo en lamentaciones y pegando brindis y sorteando coches y motos, llegué al terminal correcto eran las 6pm. busqué rápidamente el mostrador a chiand rai entre los miles demostradores de pequeñas empresas que fletan buses a diferentes puntos del país. El único que cubre el trayecto es Greenbus, y había cola. No puede ser, no puedo esperar. Alice la voz entre la multitud pidiendo billete a chiand rai porque iba a salir ya y la muchacha del mostrador me espetó, «a chiang rai está todo lleno, ya mañana». Como mañana dije yo pensando en la odisea que había hecho para llegar hasta allí. No puede ser tiene que haber una solución. Piensa y rápido.
Busqué más mostradores por si acaso alguien tenía chiang rai como destino pero nada. Solo había una compañía y estaba lleno el bus. Bueno, pensé, voy a agotar el último cartucho, sino, aceptaremos la derrota y dormiré aquí para salir mañana.
Me fui rápidamente a la plataforma desde donde salía el bus que estaba con el conductor todavía en la puerta del bus. Le dije «voy a Chiang Rai.» y me dijo, «ok ticket». No tengo pero igual alguien no viene y me puedes meter y te pago el billete dentro del bus». Se quedó pensativo y dijo, «ok, espera aquí a ver si no viene alguien y pasas». Eran las 6.10pm cuando se acercó el conductor a los asientos donde estaba esperando en frente del bus y me dijo, «Llevas equipaje?. Tienes un sitio.»
Siuuuuuuuu. vamos, lo había conseguido. Finalmente, alguien no llego a tiempo o no se presentó y si sitio fue para mí. Dentro pagué el ticket con igual valor que si lo hubiera comprado en el mostrador. Estaba de camino a Chiang Rai. Prueba superada.
Chiang Rai tiene poco que contar. Un par de templos, una bici y mucha tienda de masajes. Es ciudad de paso para los que quieren ir a Laos.