La llegada a Datong fue cómoda y fácil. Los trenes de china funcionan muy bien, son cómodos, rápidos y baratos comparados con los de europa. Salí muy pronto aquella mañana del hostel de Beijing, serían las 5.30sm porque el tren salía a las 6.30am, un poco pillado de tiempo pero tenía la estación relativamente cerca.
La noche anterior había sido movida por el jaleo del hostel, en el que algunos viajeros que se hacen llamar mochileros no respetan las horas de descanso y se ponen a hacer fiestas en en las instalaciones del hostel. Me dormí tarde y un japonés de mi habitación, con el que había tenido algunas conversaciones durante los días en Beijing, era consciente que yo estaba molesto por los ruidos, asi que se levantó de su litera, fue a recepción y cuando volvió me entregó unos tapones para que pudiera dormir. «Toma amigo para puedas dormir. Está gente es muy irrespetuosa». Una vezas, la amabilidad japonesa salía a relucir para dejar constancia de lo grande que es esta gente.
A las 5.00 me desperté, dejé todo preparado la noche anterior para no hacer mucho ruido y salí rápido de la habitación. Pero antes, el japonés que sabía que me iba pronto, se despertó y me deseó feliz viaje. Increíble este chaval.
Me cogí una bici a la estacion de metro que me llevará directo a la estación Norte de beijing y allí cogería mi tren Datong. Todo correcto sin sobresaltos.
Los trenes de alta velocidad en china suelen tener las estaciones retiradas de la ciudad, y datong es una de ellas. Me tocó coger un bus, pero no hay problema. Coges la app de Alipay actualizas la tarjeta virtual de transporte de la ciudad dónde te encuentres y listo, ya puedes usa el metro, bus o taxi de esa ciudad. Fácil y baratísimo.
Lo que no fue tan fácil fue encontrar el hostel, que estaba medio escondido entre callejuelas de pequeños negocios. Como no lo encontraba, pregunté al personal que estaba como es una especia de mini mercadillo a.ver si alguien sabía orientarme. Como el primero al que pregunté no tenía ni idea, empezaron a llegar curiosos a ver si podían ayudar y finalmente, un chaval que llegó en bici me dijo que le siguiera, que él sabia donde estaba. Fueron unos 5 minutos los que estuvimos andando hasta que llegamos al hostel y el chaval me acompañó hasta la puerta. Y no quedó ahí la cosa, como la puerta estaba cerrada, me llamó al dueño del hotel que no estaba en la recepción y estuvo hablando con él para ver cómo podía entrar. Un crack. También hay buena gente en china!
Mi hostel, era de esos que las literas están integradas como en cápsulas y tienen todo lo necesario, privacidad, seguridad y tranquilad. Cuando estás dentro parece que estás en una nave espacial.
Los días dos días en Datong estaban planificados para ver unas cuevas que hay cerca de la ciudad, donde hay esculpidos en piedra muchos budas de diferentes tamaños, un templo colgante que está a unos 80km de la ciudad y ver la propia ciudad patrimonio de la humanidad.
Las cuevas bien merece la pena visitarlas porque recuerdas a pequeña escala a Petra o incluso a Abu Simbel. Tienen un par de budas bien grandes que son un lujo contemplarlos.
Palabras mayores se lleva el templo colgante que está bien retirado pero que el viaje en bus público que me llevó unas dos horas de vio recompensado con unas vistas del monasterio que te quedas con la boca abierta. Como los monjes habrán construido este pequeño santuario en medio de una pared vertical desde luego ligar para la meditación llegar al nirvana o donde quieras llegar si antes no te caes por esos balcones de vértigo que tienen de ancho escasos centímetros. Espectacular sitio.
La ciudad tiene de especial la muralla y el interior de ésta. Está muy bien conservada y dentro tienes templos y callejuelas que recuerdan la antigua y ancestral china. Muy bonita de pasear.
Total que mis dos días en este lugar fueron lo más completos posibles. Como veis el tiempo esta bien aprovechado!