Ver un glaciar no es cosa que se pueda hacer todo los días y aquí en nueva Zelanda al menos puedes ver cuatro. El glaciar de Tasman en el monte Cook, Robs Roy cerca de Wanaka, el glaciar Fox y el glaciar Frank Joseph. Y alguno más habrá por ahí que desconozco.
El glaciar de Tasman lo conseguimos ver cuando estuvimos en la zona del monte Cook, aquel día de bici que el sol salió después de casi 3 días seguidos lloviendo. Frank Joseph tviem lo conseguí ver pese a que el tiempo no fue del todo bueno. El que fue imposible por las condiciones metereológicas fue el Fox Glacier. Aquel día estaba muy cerrado y la niebla impedía ver el glaciar a parte de que necesitaba un transporte para ir a verlo.
Pero Franck Joseph sí que pudimos verlo en cada una de los rutas que hice cuando estuve por el pequeño pueblo que acoke a los turistas que quieren visitar la zona.
Antes de nada querría protestar desde aquí la canitdad inaceptable de helicópteros que sobrevuelan todos estos glaciares y que al parecer al DOC, departament of conservation, no le importa esa contaminación tanto sonora, como visual y por supuesta atmosférica que generan el continua flujo de aeronaves que salen de los correspondientes pueblos y que llevan a los turistas con dinero y no tanto dinero a dar una vuelta de lujo por las montañas. Si el único sonido que escuchas en la naturaleza cuando estás haciendo un treking es el de las aspas y motores de una avioneta o helicóptero muy mal vamos. Una vez más, el dinero gana a la sostenibilidad y cuidado de la naturaleza.
Los días en Frank Joseph fueron intensos. A una media de 25-27 Km día. Una pasada. Y es que además de que las rutas no son cortas, hay un buen trecho desde el pueblo hasta el inicio de los senderos y como allí únicamente hay turistas, el autostop no me funcionó y tuve que hacerme los caminando.
En cualquier caso, las rutas son preciosas. tanto el ascenso al Alex Knob, desde la que puedes ver el glaciar desde un punto de vistas más alejado y con más altura, hasta el Robert Point, donde puedes ver el glaciar desde abajo y más cerca. Está última ruta es super divertida porque vas pasando por diferentes tipos de terrenos, puentes colgantes, rocas, ríos, bosques en andandos, escaleras que cuelgan de la roca, etc. Un preciosidad que durante unas dos horas y media de ida y una hora de vuelta vas disfrutando del terreno con el glaciar como objetivo final.
La ruta de Alex Kmob es más larga, te puede llevar unas 6 horas ida y vuelta. Además en el pico desde donde puedes tener las menores vistas, puede que te toque como a mi, un día totalmente cerrado, con una niebla que no te deja ver ni a 10 metros. Allo arriba conoci a Axel, otro intrépido aventurero de Bélgica que viajaba con su Van dpor todo Nueva Zelanda y que bajé con el todo la montaña. Gracias a Axel me ahorré el camino andando de vuelta porque me llevó en su bonita Van hasta el pueblo.
Antes de cerrar la crónica, también quería destacar como los glaciares, en todos los casos que visité uno, están retrocediendo debido a la subida de temperaturas generalizadas en todo el planeta, y donde Nueva Zelanda nomes una excepción. A lo largo de los años se ve en las fotos como el retroceso esuu alarmante y una clara señal de que en breve desaparecerán y todavía habrá gente que diga que el cambio climático es una farsa. Los glaciares son el termómetro de la Tierra y no están diciendo desde hace tiempo que está muy caliente. pero parece que aquí nadie hace nada o muy poco para remediarlo.