Qué bonio casco histórico tienealaca, y que contrastes de múltiples culturas. Y es que durante varios siglos Malaca fue objetivo de muchos pueblos que veían en este puerto un sitio muy estratégico y punto de control de todo el comercio entre la India y europa y china. El estrecho de Málaga era punto codiciado por a portugueses, ingleses, arsbes y holandés, que también tenían mucha actividad durante los siglos XVIII y XIX. Todos los anteriores tuvieron durante un tiempo el dominio de la ciudad y por consecuente, el control del tráfico marítimo de la zona. También habría que añadir a la película a nuestros amigos japonés que como bien habéis visto, durante la Segunda Guerra Mundial estuvieron muy activos.
Eso hace, que la ciudad tenga un batiburrillo de arquitecturas que la hacen muy interesante e influencias repetidas de chinos, indús e ingleses. Los portugueses, también dejaron alguna iglesia y todavía se conserva algo de lo que fue la muralla o fortaleza que protegía la ciudad antigua.
Por ese motivo, no t aburres, y puedes visitar un buen legado de edificios hoñandeses, así como los ya habituales barrios chinos e indús. Ademas, el hecho de tener un río que atraciesa la ciudad, siempre da un desahogo para los paseos y el calor de la ciudad.
Vivimos aquí una celebración relogiosa especial, llevada a cabo por los indús, de la que me enteré gracias a mi amigo Mohad. Un octogenario malayo de origen indú, profesor de inglés en los tiempo de la colonización británica y que me estuvo contando, el día que llegué y le conocí en el rio, sus peripecias con los alumnos y la educación de la época. Mohad me contaba orgulloso que sus alumnos le siguen recordando en grupos de WhatsApp y me contaba con especial emoción cómo le visito su primer grupo de alumnos a través de una quedada medio sorpresa hace unos años.
Mohad fue quién me advirtió, que había una procesión hindú muy auténtica que recorría 10km pero que empezaba muy pronto. Además me recomendó algunos sitios muy acertados donde comer.
La celebración cumplió las expectativas. Allí había muchísimos indús rindiendo tributo a una de sus deidades que iba montada en un carro dorado. con miles de ofrendas y un par de sacerdotes montados en el carro y gestionando las ofrendas de los feligreses. El carro era tirado por dos muy lustrosos bueyes que eran soliviantados por los mozos o ayuda tes de la procesión. A medida que el carro pasaba por las estrechas calles de la casco antiguo, antes de salir a avenidas más abiertas. los feligreses se amontonaban a su alrededor y precio paso del carro dorado, rompían con especial vehemencia uno cocos en señal de humildad y esperanzas de Purificación.
Al parecer, el coco es una fruta elegida por esta religión por su similitud al cuerpo humano. Tiene una cáscara fibrosa que serían los deseos del hombre, una cáscara interior más dura que seria el Ego, y un interior de agua y carne que serían respectivamente la Purificación y el espíritu. Al romperlo delante delante del carro, a escasos metros de su paso, están dando a entender a la deidad de turno, que rompen cualquier vínculo con los deseos y los artificios del ser humano y prometen llevar una vida más humidle. Difícil de conseguir en los días que corren, pero es verdad que no imposible.
En Malaca también volví a coincidir coni amigo Mark, el catalán que conocí días antes en Taman Negara y con el que fui compartiendo parte de este viaje por Malasia. Estuvimos en un indú y después nos despedimos porque a pesar de coincidir nuestro itinerario en Singapur, Mark solo estaría de pasada y no volvimos a vernos.
Durante la cena con Mark, me contó, el tema de los ataques de EEUU e Israel a objetivos de Oriente Próximo y quedé perplejo de cómo el mundo, poco a poco, se estaba yendo a la mierda.
¿Podré seguir disfrutando tranquilamente de mi viaje en los destinos planificados? El tiempo nos lo dirá.