He hecho snorkeling en muchos sitios pero cuando me metí en las aguas de la reserva de sardinas de Moalboal me llevé un guen shock al ver miles de sardinas agrupadas en diferentes bancos. Qué momento de la naturaleza ver esos animales, sus resplandecientes tonos plateados que los verticales rayos del sol hacían reflejar sobre los animales, y ver como, casi al unísono, el movimiento de un animal provoca instintivamente el movimiento de miles de sardinas que como si fueran un único ser se mueven por el agua en busca de comida y alejándose de los ruidos de los turistas que molestan sus plácidas vidas. Si encima, tienes la suerte de ver alrededor a tres grandes tortugas buscando alimento en las primeras horas de la mañana, se convierte en uno deos mejores snorkeling de Filipinas. Sensacional.
Pero además, Moalboal tiene un par de playitas muy interesantes tes y por supuesto con sus aguas azules cristalinas, áreas blancas y palmeras de postal. Eso la convierten en punto destacado de Filipinas y por tanto con cierto turismo aunque sin ser excesivamente desmesurado.
También tiene una actividad muy popular que es el descenso de cañones pero qu omiti por sus precios y preferí tomar una moto y recorrer algunas cascadas y aldeas de los alrededores. Pasé un día genial viendo pequeños paraísos en forma de cascada, sin casi nadie que perturbara mis ansias de encontrarme sólo en estos lugares idílicos. Y también pude disfrutar de un par de pequeños pueblos con una ritmo de vida inversamente proporcional a su tamaño. Alegría y Malabuyoc, son dos pueblecitos encantadores donde al caminar por ellos descubres como de simple y humilde es la vida en general de los filipinos
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